Archivos - Página 2

  • HOMENAJE A ORTEGA Y GASSET
    Vol. 33 Núm. 367-368 (1956)

    Misión de la Universidad. La reforma universitaria no puede reducirse a ni siquiera consistir principalmente en la corrección de abusos. Reforma es siempre creación de usos nuevos. Los abusos tienen siempre escasa importancia. ´Porque, una de dos: o son abusos en el sentido más natural de la palabra, es decir, casos aislados, pocos frecuentes, consuetudinarios, pertinaces y tolerados, que no ha lugar llamarlos abusos. En el primer caso es seguro que serán corregidos automáticamente; en el segundo fuera vano corregirlos, porque su frecuencia y naturalidad indican que no son anomalías, sino resultado inevitable de los usos que son malos. Contra éstos habrá que ir y no contra los abusos.   
  • Vol. 10 Núm. 101 (1933)

    El año actual y tambien el año último han sido excepcionalmente pródigos en críticas a la educación secundaria. Se ha repetido que las varias reformas ensayada por gobiernos anteriores la habrían dislocado y dejada poco menos que reducida a escombros. Hubo sin duda precipitación en los que concibieron esas reformas y falta de preparación y de tino en muchos de los encargados de llevarlas a efecto. Pero seguramente se ha exagerado el mal que ellas han hecho. Por lo menos del Liceo de Concepción, que me toca conocer de cerca, cabe decir que ha sorteado las tormentas como buen buque marinero. En las mares más gruesas que ha debido sufrir, allá por 1928, ha dado únicamente pequeños vaivenes. La disciplina y buena voluntad del personal han sabido mantener a bordo de la nave el orden y la regularidad de las fecundas tareas diarias. Me imagino que tal debe haber sido el caso en muchos otros liceos de hombres y de niñas.

  • Vol. 10 Núm. 100 (1933)

    ATENEA conmemora con este número, CIEN NÚMEROS de intensa y fecunda labor. Sin vanidad y a trueque de romper una consigna, debemos referirnos a nosotros mismos. No hay una revista chilena de la índole de ésta, que pueda ostentar idéntica satisfacción. Se fundó en 1924. Y su vida que alcanza ya casi un decenio, es la vida misma de las letras chilenas. Nos ha dignificado en el continente. Nos ha hecho salir de nuestras propias fronteras, ha sido comentada en Europa, y Universidades y centros de cultura, hombres de letras y gentes aficionadas a seguir la ruta del pensamiento y de la literatura chilenos, han manifestado en cada oportunidad no sólo el interés que la revista despertaba, sino los elogios que la distancia despoja de todo propósito de círculo o de grupo.

  • Vol. 7 Núm. 70 (1930)

    ENSAYO SOBRE ANDRES GIDE. El prestigio de que goza Andrés Gide en su país es una de las más bellas y más notables manifestaciones de la vida intelectual contemporánea. Se podría haber pensado que algunas de sus tendencias impedirían que la opinión pública le otorgara toda la consideración deseada y le confiriese el título de escritor representativo. Pero esa mezcla de tradición y de europeísmo, de sentimiento conservador y de osadías que encontramos en él, logra vencer todos los obstáculos de tal manera que, hoy en día, en Francia no existe fama literaria menos discutida que la suya. El hecho de que en lo que le concierne la franqueza absoluta de su confesiones creara la soledad en torno suyo, ha quedado sin efecto.

  • Vol. 7 Núm. 69 (1930)

    PORTALES.  La máscara del hombre exterior en Portales era contradictoria, paradojal. Sin embargo,tenía un profundo dominio interior. Sólo así se explica la franqueza con que se entrega en sus cartas. El se decía "Ministro plebeyo"). Pero un alma plebeya, en el sentido de inferioridad moral, de carencia de originalidad, nunca franquea la zona secreta del espíritu. Coloca entre éste y la posteridad o sus amigos, la máscara del disimulo. Está siempre alerta sobre el juicio que a los otros les merezca su actuación en la vida y hasta adoptará actitudes que le favorezcan, como las del enfermo de popularidad ante un fotógrafo. Su corta vida cruzó únicamente días tormentosos, entre guerras y conspiraciones, entre angustias econórnicas y efímeros amores.

  • Vol. 7 Núm. 68 (1930)

    RECUERDOS DE UN VIAJE A HABANA.  Salimos de Valparaíso a mediodía de un día de fines de Enero. Las casas claras y cerros del puerto devolvían en música alegre de colores los rayos del sol. El cielo cabrilleaba en el mar y acuchillaba el agua con láminas de oro. Eramos tres amigos: don Juan Antonio lribarren que iba como delegado de la Universidad de Chile al Congreso de Rectores y Decano que se celebraría en La Habana a mediados de Febrero, y don Luis David Cruz Ocampo y yo, delegados de laUniversidad de Concepción al Congreso Internacional de Universidades que tendría lugar con antelación inmediata al anterior en la misma ciudad. Como justa portada de estas notas viajeras me adelanto a decir que los días de íntima compañía que pasé entonces con estos buenos amigos, serán uno de los mejores recuerdos de mi vida.

     

  • Vol. 7 Núm. 67 (1930)

    EN CAPILLA.  Pocos años antes de su muerte, Federico Gana entregó el cuento que sigue al secretario de redacción de un revista entonces en boga. Este trabajo, por razones variadas, no pudo ver la luz en esa publicación y ha permanecido hasta hoy inédito. Lo damos como un homenaje al autor de Días de Campo, seguros de satisfacer a los numerosos admiradores del escritor desaparecido. 

  • Vol. 7 Núm. 66 (1930)

    PLAZA DE MERCADO. La plaza es grande y cuadrada, con piso de finas piedrezuelas de río. Dos avenidas escriben una X bordeada de árboles en esta pizarra áspera. Las avenidas están soladas de adoquines. En el centro de la plaza hay una pileta de alto chorro, agua que cae diciendo una canción de gotas reidoras. Cuatro faroles montan guardia en torno a la pileta. En cada esquina de la plaza se yergue otro farol. Aun están encendidas las luces y como ya el amanecer se h deslizado hasta la cumbre de la cordillera, estas luces tienen un triste color amarillento. Una ringla de casas anodinas corre a un costado de la plaza, más allá de la calzada y de la acera.

  • Vol. 7 Núm. 65 (1930)

    INDAGACION DE WALDO FRANK. ¿ Me perdonó Waldo Frank que, rompiendo la camaradería forjada durante su breve permanencia en Lima, le hablara como profesor de la Facultad de Letras el día de su recepción? No lo sé. Pero sí estoy seguro de que comprendió profundamente el valor de la ceremonia y apreció el gesto con que la Facultad lo invitó a su tribuna y le ofreció el doctorado honoris causa. Y sé además que supo aquilatar la manera cómo se juntaron aquella mañana la tradición severa y centenaria de la Universidad, y la esperanza-milenaria, porque arranca de los profetas-palpitante y juvenil de Waldo Frank.

  • Vol. 7 Núm. 64 (1930)

    LA POSICI´ON  DEL ESCRITOR EN LA ACTUALIDAD. Entre los libros alemanes relativos a la gran guerra y que han aparecido en los dos últimos años, traducidos en casi todos los idiomas, Los que teníamos doce años de Ernesto Glaeser es, con Guerra de Ludwig Renn y el célebre Sin novedad en el frente de Remarque, el que ha tenido más éxito. Es necesario hacer notar que, entre los tres, es el de mayores valores literarios y el que nos revela a un escritor de porvenir. Remarque y Rerzn han alcanzado el triunfo porque sus libros correspondían a una tendencia espiritual unánime. Aprovecharon una oportunidad porque; en realidad, sus libros no ofrecen nada realmente nuevo. Glaeser, en cambio, representa una nueva generación que habla y que aun no ha terminado de hablar.

  • Vol. 7 Núm. 63 (1930)

    JOSE CARLOS MARIATEGUI. Por el año de 1837 Peñalver escribía en El Mundo, diario madrileño, un Mosaico. El día 15 de Febrero del año dicho, la firma de Peñalver apareció al pie de sólo ocho líneas en que se daba cuenta de la muerte de Larra, que se había sucidado dos días antes. Y luego se leía una nota, cuya trágica simplicidad ahorraba todo comentario: Hoy no sabemos ni podemos escribir el Mosaico. Nada más; pero también nada menos. El vuelo de la fantasía roto bruscamente por la muerte del compañero querido. El ocio de la imaginación vuelto al divagar obstinado en torno a una idea fija. La literatura española había perdido un continente entero con la muerte de ese hombre. Llórenle las letras, las ciencias y la amistad-decía Peñalver. Y todavía le lloran porque era irreemplazable.

  • Vol. 7 Núm. 62 (1930)

    EL DESPERTAR NACIONAL DE LA INDIA Y SUS IMPULSORES. En vísperas del Congreso Nacional hindú (1) , que resolverá en el próximo mes la cuestión de la independencia de la India y de su autonomía o self -government, no deja de ser interesante para el Occidente conocer las fuerzas espirituales que han contribuido a este grande e inesperado despertar de un pueblo al que Europa se obstinaba en creer aletargado en una pasividad secular.

  • Vol. 7 Núm. 61 (1930)

    ¿ESTADOS UNIDOS DE EUROPA?. Los problemas derivados de la gran guerra no son susceptibles de soluciones unilaterales. De este modo se ha visto encadenada a un mismo destino la suerte de los diversos países europeos y se ha logrado poner término a la indiferencia que entre ellos existía, realzándose la necesidad urgente de la unión para alcanzar la resolución de las trascendentales cuestiones que hoy afectan al bienestar del mundo. Esta circunstancia, unida a la ya vieja aspiración de algunos políticos y hombres de Estado que desean reunir los países europeos bajo una sola forma política, ha favorecido la concreción de la fórmula de unidad en los célebres discursós de M. Briand referentes a los Estados Unidos de Europa.

  • Vol. 3 Núm. 10 (1926)

    ULTIMAMENTE apareció una edición española de la obra Tótem y Tabú—Interpretación por la psicoanálisis de la vida social de los pueblos primitivos: del profesor vienés Sigmo Freud.

  • Vol. 3 Núm. 9 (1926)

    La Fisiología ha adquirido en los últimos años una posición reconocida y muy alta en la enseñanza médica. No lo era antes en la misma proporción. ¿Por qué este cambio en la actitud de las Facultades de Medicina?

  • Vol. 3 Núm. 8 (1926)

    Me ha hecho usted el honor de formularme una consulta en una bella carta. Fundamenta en ella su estado de ánimo diciéndome la intensidad de su gusto por las letras y como su principal ambición va por este camino. Interesante momento de su vida. Es el alba. La flor de la ilusión se ha esponjado en su espíritu. Ancho ventanal se ha abierto ante usted y en el resplandor total de la mañana se le ofrece el mundo como un hermoso campo que conquistar y enriquecer. Tal vez ha sentido usted ya en su pecho el esbozo de la suprema regla de la vida: darse a algo.

  • Vol. 3 Núm. 7 (1926)

    LEYENDA.—Nací en la trastienda de un negocio de menestras... Mis progenitores vivían entonces en Alicura, pequeño y viejo pueblo del sur, fundado durante el coloniaje por algunos franciscanos.

  • Vol. 3 Núm. 6 (1926)

    Es el potro forastero que en la última invernada con la rústica manada de las hembras se juntó. Nadie sabe cómo vino este inquieto peregrino a las tierras del copihue y del piñón.

  • Vol. 3 Núm. 5 (1926)

    CON el titulo de «Estudios sobre literatura chilena», don Pedro N. Cruz ha reunido en un volumen algunos de artículos, que había publicado, en diarios y revistas, veinte. en ün volumen sus sus treinta y treinta y cinco años ha. Al prohijar en un volumen sus ya anejas opiniones literarias, el señor Cruz nos ofrece el caso singular de persistir en ellas, a pesar del transcurso de los años y la indudable evolución de sus gustos, con indestructible contumacia. El volumen ha tenido para la generación actual todo el valor de lo inédito, ya que los estudios en él contenidos se hallan publicados en diarios y revistas de hace un cuarto de siglo, que yacen olvidados en los anaqueles de las bibliotecas, sirviendo sólo a la curiosidad de investigadores y eruditos.

  • Vol. 3 Núm. 4 (1926)

    EL Título II del Decreto-ley N.° 425 de 20 de Marzo de 1925 (Diario Oficial de 27 de Marzo del mismo año) establece por primera vez en nuestra legislación el derecho de respuesta otorgado a toda persona ofendida o aludida en un diario o periódico, o, en términos más precisos, el derecho de exigir que se publique gratuitamente su respuesta en la misma publicación que la motiva y en la misma página y con los mismos caracteres del artículo que la ha provocado.

  • Vol. 3 Núm. 3 (1926)

    Hay un ramo de la cultura nacional que es casi completamente desconocido de los chilenos y es el de los Archivos. No es raro que en una nación joven, de toda juventud, como la nuestra, existan estos olvidos.

  • Vol. 3 Núm. 2 (1926)

    TRES hombres tristes han aparecido en el cono verduzco, que esparce sobre mi mesa esta amable pantalla en que se van enfocando los acontecimientos trascendentales o pueriles en fidelísima historia retrospectiva.

  • Vol. 3 Núm. 1 (1926)

    La sala iba llenándose lentamente. Nunca se había visto tanta concurrencia. Algunas señoras entraban envueltas en sus pieles, como en una toga, y tomaban asiento con aire digno y judicial; otras sonreían curiosas, dirigíanse preguntas a media voz, examinaban al profesor con sus impertinentes y demostraban la intranquilidad del que espera oir afirmaciones atrevidas, tal vez un tanto escandalosas.

  • Vol. 2 Núm. 3 (1925)

    La nueva ley de propiedad intelectual. Durante noventa años hemos arrastrado en Chile una vergüenza. una vergüenza larga, desconsolada, irritante, exasperante. Bajo una ley de propiedad literaria dictada el año 1834 los hombre de pensamiento han debido soportar que se les englobara en el calificativo de pirafas que el extranjero nos daba; porque bajo esa ley, cuyo fin único fué el de proteger por privilegio la entonces incipiente industria de la imprenta nos mantuvo obstinadamente el legislador, ese mismo legislador que enarbolaba la enseña de la cultura cuando allegaba garantías para el derecho de la propiedad material.

  • Vol. 2 Núm. 2 (1925)

    Entre los temas sugeridos para esta Conferencia Internacional sobre educación, figura el de <<Cómo las fuerzas educacionales pueden promover la amistad y la buena inteligencia mundiales>>.
    Para poder abordar este amplísimo problema, es menester empezar por ver y considerar los factores que se oponen al establecimiento e imperio de esa amistad y buena inteligencia. En términos generales no son otros que las seculares rivalidades de los hombres, variables en sus aspectos y terribles como el mar.

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