Núm. 8 (2015)

Carlos Silva, fotografía Sin título, 2015.

Pensar un cuerpo editorial académico que desde las Artes Visuales se vincule con discusiones pertinentes y contem- poráneas, nos hace asumir el compromiso de atender no solo a resultados sino, además, a las tensiones que se pue- den presentar durante la creación artística o de reflexión teórica. Tal atención nos obliga a tener en cuenta aquellos lugares en que se trata de legitimar e institucionalizar la circulación del arte, dado que es en esas regiones inter- medias donde se hace posible el estudio crítico sobre el enfrentamiento, roce o negociación de categorías y para- digmas distintos, y que además hoy dialogan con la idea de consumo, mercado, mercancía, producción, etc.

Es mediante esta disquisición que podemos detectar cómo una eventual riqueza semántica o logro conceptual, que ha sido legitimado en razón de un trabajo institucio- nal, se trasladada al campo de ciertas prácticas funcionales al sistema, relacionadas por ejemplo con la publicidad y su consecuente mercantilización; apropiaciones que si bien pueden ser legítimas y ciertas en bien de renovar el lenguaje referido a lo artístico-visual, también pueden ser utilizadas para reducir, torcer o anular una de las funciones principales del arte, cual es, la resignificación del mundo.

Porque resignificar, y por tanto crear, conlleva el precep- to de resistencia y fuga de aquellos paradigmas y mode- los ya estratificados por costumbre o por conveniencias de distinto origen. Es por ello que lo artístico cuenta con estrategias y procedimientos como la retórica o la ironía, las cuales poseen la facultad de sobreexponer, exagerar o burlar algún poder que por naturalizado u ocultado se desea desenmascarar. Sin perjuicio que el ejercicio sea individual y subjetivo, también se despliegan metodologías que priorizan un tipo de trabajo más colaborativo y parti- cipativo; esto teniendo en cuenta que nunca lo individual en arte puede ser entendido sin su pluralidad, y que, a su vez, lo plural de la colectividad se nutre de la subjetividad.

En este campo de representaciones, la tecnología aplicada a lo visual ha sido un aspecto importante a considerar en estos devenires y avatares. Aun cuando, muchas veces jue- ga un rol utilitario y servil, oscureciendo así el aporte que pueden generar los nuevos medios en la amplificación del lenguaje visual y sus posibilidades discursivas, es una herramienta que ha acogido demandas discursivas y estéticas fortaleciendo un campo superlativo de posibilidades.

Publicado: 2020-09-07