center

Recepción : 01/12/2025 | Aprobación : 29/12/2025 |  

Planificar la Incertidumbre: Memoria, Género y Resiliencia en la Planificación Urbana Contemporánea

Planning for Uncertainty: Memory, Gender and Resilience in Contemporary Urban Planning

1. Rosa María Guerrero Valdebenito.

1. Directora Urbe, Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía, Universidad de Concepción, Concepción. https://orcid.org/0000-0002-0585-6479


Citación: Guerrero, R., M. (2025). Planificar la Incertidumbre: Memoria, Género y Resiliencia en la Planificación Urbana Contemporánea. URBE. Arquitectura, Ciudad y Territorio, (21), 1-3.


En la presente Edición 21 de la revista URBE. Arquitectura, Ciudad y Territorio, abordamos un momento histórico donde la ciudad ha dejado de ser solo el telón de fondo de nuestras vidas para convertirse en el epicentro de crisis climáticas, sociales y de identidad. Los artículos seleccionados para este número son, en su conjunto, un diálogo sobre la necesidad de repensar la planificación urbana desde una óptica más humana, inclusiva y sensible a las dinámicas del entorno. La gestión del territorio en tiempos de crisis nos exige abandonar las fórmulas rígidas y tecnocráticas para abrazar la complejidad de los afectos, la memoria y la ecología.

El primer gran eje de esta edición articula la memoria colectiva con los procesos de renovación urbana. En La Memoria como Territorio en Disputa, de Vargas y Buitrago, se presenta el caso del enclave industrial SIMESA en Medellín. Esta investigación nos sitúa frente a una tensión recurrente: la transformación de suelos productivos en centralidades residenciales y comerciales movidas por la valorización. Esta transición, aunque necesaria desde una lógica de desarrollo, a menudo ignora la memoria obrera, convirtiendo el paisaje cultural en un espacio de disputa donde los intereses públicos y privados suelen distanciarse de la comunidad.

Esta invisibilización de sujetos históricos se profundiza cuando analizamos el patrimonio desde una perspectiva de género. En Contramemorias del Patrimonio Industrial Masculinizado: Mujeres, Afectividad y Cuidados en torno a la CORMUTRAC en Chuquicamata, de Olivares y Cornejo, se revela cómo el relato oficial del patrimonio industrial ha sido históricamente masculinizado, centrando la narrativa en el minero y omitiendo, en ocasiones, las prácticas de cuidado y resistencia de las mujeres. Al recuperar estas contramemorias, el artículo propone que el espacio público patrimonial debe ser entendido como un tejido de afectividades que desafía los discursos hegemónicos.

En esta misma línea de identidad y evolución, el estudio de Borguenson y Fuentes titulado Del Diseño a la Ejecución: Procesos de Transformación y Paisaje Cultural en la Avenida Balmaceda de Temuco, nos recuerda que el trazado de la ciudad moderna no es estático. Es un paisaje cultural donde convergen el ideario republicano y la identidad intercultural, en este caso, la influencia del paisaje cultural mapuche.

Un segundo bloque de artículos nos traslada del análisis histórico a la vivencia cotidiana del espacio público a través de la movilidad, que inicia con Derecho a la Ciudad para Biciusuarios. Percepción de Seguridad en las Ciclovías de Cuenca, de Delgado, Montalván y Hermida. Ante la crisis de sostenibilidad, la bicicleta emerge como una herramienta de emancipación, pero su planificación sigue enfrentando barreras críticas.

En Cuenca, se identifica que la percepción de seguridad de los biciusuarios depende de la infraestructura física, pero también de la resolución técnica de las intersecciones y del comportamiento de los otros actores viales.

Sin embargo, el derecho a la ciudad va más allá de la seguridad vial. El estudio Ciclismo Urbano Femenino en Santiago: Afectos, Agencia y Derecho a la Ciudad, de Valdés, aporta una visión profundamente reflexiva: para las mujeres jóvenes, pedalear en entornos hostiles es un acto de agencia política. A través de afectos como la libertad, el goce y la autoconfianza, estas ciclistas reconfiguran la relación entre su cuerpo y la urbe, transformando el trayecto cotidiano en un espacio de autocuidado y resistencia contra imaginarios androcéntricos. La planificación urbana, por tanto, enfrenta el desafío de incorporar dimensiones sensoriales y emocionales si aspira a ser verdaderamente inclusiva.

Asimismo, la crisis climática nos obliga a cuestionar la fragmentación de nuestras normativas. La investigación sobre el río Andalién en Concepción, de los autores Espinosa, Álvez, Agurto, Castillo, Abdala y Flores, expone una falla crítica en la planificación chilena: la disociación entre las áreas de riesgo y las áreas de protección de valor natural. Frente a esta dicotomía, se propone el concepto de territorio híbrido fluvio-urbano, una unidad que integra la dinámica natural del río en el diseño de la ciudad. Este enfoque busca la resiliencia ante desastres y alinea la normativa local con marcos internacionales que promueven soluciones basadas en la naturaleza, superando la visión de exclusión por una de coexistencia.

Finalmente, el artículo de reflexiones Una isla no nos aísla…, de Ulloa, examina la relegación territorial administrativa en el Archipiélago de Chiloé como una práctica que instrumentalizó el espacio insular chileno para el control político durante la dictadura militar. Al definir ciertas localidades como periféricas y disponibles para el castigo, el régimen consolidó una lógica centro-periferia que organizó una geografía del aislamiento. Sin embargo, el estudio evidencia que estas experiencias fueron resignificadas mediante prácticas de solidaridad, cuidado y resistencia comunitaria, mostrando que incluso bajo violencia estatal emergen vínculos, memoria y agencia colectiva. Esta lectura incorpora una dimensión histórica y ética que amplía las discusiones del número sobre planificación, justicia territorial y resiliencia.

La articulación de estos temas en la Edición 21 nos permite concluir que la planificación urbana en tiempos de crisis no puede ser neutral. Ya sea reconociendo la memoria fabril en Medellín, visibilizando el rol de las mujeres en Chuquicamata o Santiago, integrando la interculturalidad en Temuco o armonizando la relación con los sistemas fluviales, el desafío actual es construir ciudades emocionalmente sostenibles y ecológicamente resilientes. Invitamos a nuestros lectores a reflexionar sobre estos artículos como piezas de un rompecabezas que busca, en última instancia, devolverle la ciudad a quienes la habitan, la cuidan y la resisten.