Comienzo este escrito tributando un gran agradecimiento a la Universidad de Concepción que junto al Departamento de Filosofía de la misma Universidad, y a los académicos, doctor Rolando Núñez Pradenas; presidente comité científico; doctora Ana Estefanía Aravena: coordinadora general; Mg Camila Riquelme Fierro: coordinadora de gestión; que han organizado este acto de homenaje a mi labor como antigua académica del departamento de Filosofía y conjuntamente han posibilitado que algunos de mis artículos filosóficos se editen independientemente. A raíz de este especial acto académico, hecho a mi persona, por mi gestión en la instalación del tema de género en la filosofía desarrollado en el departamento de filosofía donde trabajaba como académica, este nuevo seminario permitirá escuchar y conversar sobre diversos procesos de acercamiento a ese importante proceso que hoy es una instancia ineludible. Ello conducirá a interesantes análisis y reflexiones sobre los procesos gnoseológicos que aquello permite. Tenemos al frente un conjunto de breves artículos de filosofía publicados en la Revista Universitaria de Filosofía de la Universidad de Concepción, escritos por mi entre los años 1972 y 2005. ¿Qué podemos decir sobre estos? En la historia de la humanidad los hombres sabios se reúnen para analizar, y cuestionar conocimientos considerados importantes y necesarios para la sociedad en la que viven Lo que ha ocurrido desde el mundo antiguo hasta nuestros días. Tenemos muchísimos y claros ejemplos
de aquello. Hay notables hechos recopilados, dónde vemos ejemplos de esa preocupación y conducta. En la antigua Grecia, vemos también cómo a los filósofos, les preocupa discutir e impulsar nuevos pensamientos pues esa semilla de lo nuevo ayuda al convivir más humanamente. Este hecho ha ido influyendo en el desarrollo de la sociedad. Así, el interés por el saber –desde el mundo antiguo– ha inducido a preservar y difundir los logros y los nuevos procesos que van gestándose. Indudablemente que con esos actos va surgiendo la urgente necesidad de expandir el conocimiento lo que ha sido un gran aliciente en la construcción de la civilización occidental y una interesante manera de querer preservar los aportes. Hoy en día la influyente presencia de los elementos tecnológicos ha convertido el proceso de cambio en un camino vital potenciado por el interés de la profundización, pues aquella induce al aumento y cambio del conocimiento humano. Siendo así posible generar saltos gnoseológicos donde el proceso de conocimiento es insustituible. La divulgación del saber no sólo produce más conocimientos, sino también se condiciona un influjo civilizatorio en el que el tema social tiene una gran presencia Así afirmamos que una manera concreta de lograr la creación, trasmisión y preservación del saber ha sido la creación de centros del saber que hoy llamamos Universidades. Hay que llegar al año 1088, para que, en Occidente, en Bolonia, se establezca la primera universidad del occidente. Aunque ya habían existido dos o tres centros de estudio, más antiguos en el mundo oriental. Las Universidades como centros creadores y trasmisores del saber han sido los lugares privilegiados para preservar y expandir conocimientos en nuestro mundo occidental. Sin embargo, el espacio de acción de las Universidades es siempre cercano y concreto pues se desarrolla en un espacio físico especial. El mundo de hoy es muy extenso y diverso y hay muchos temas a investigar, así el trasmitir conocimientos se convierte en algo fundamental siendo también una manera de avanzar en la búsqueda de caminos nuevos. Entonces, la función de la divulgación de la investigación filosófica y científica cobra una dimensión enorme. Y es una necesaria estratégica que hoy en día no solo se valora, sino que permite una mayor universalización del saber. A través de estos procesos la trasmisión del conocimiento se hace viral. Una gran parte de la difusión y extensión del conocimiento universitario se realiza a través de divulgación de artículos breves de difusión universitaria. Práctica que hoy en día es extraordinariamente eficiente.
Las Universidades serían menos determinantes si no contaran con estos ágiles caminos de extensión y la trasmisión del saber sería mucho más compleja. El conocimiento estaría indudablemente menos a la mano y no podría cumplir su importante papel civilizatorio. Así pues, estos trabajos de filosofía que aquí presentamos, tienen esas características de encarnar justamente la misión de extender la labor universitaria hacia otros espacios distantes que alcancen los caminos de la cultura. Incluso más, pueden llegar a ser temas a discutir y motivos de creación de otros nuevos conocimientos. Estos artículos recopilados fueron escritos en diferentes momentos culturales. Todos ellos buscan acceder y desarrollar diversos aspectos del proceso gnoseológico y pretenden entregar luces sobre su importancia y significación. La teoría del conocimiento o gnoseología es una línea del saber filosófico que históricamente comienza cuando la filosofía antigua hace cierta crisis al no poder responder a ciertas problemáticas del proceso del conocer, lo que se manifiestan más claramente, con la crisis de la escolástica. La gnoseología responde a ciertas interrogantes nuevas y complejas que van orientando hacia un momento diferente en el desarrollo del pensar filosófico; surgiendo así una nueva problemática del corpus filosófico. Algunos de cuyas cuestiones son aún problemáticas. Entonces, van haciendo su camino en las teorías de conocimiento. Todos estos textos presentados son breves y tocan temas del conocimiento, o sea, gnoseológicos, que es uno de los ejes de mi especialidad como profesora de filosofía especializada en las teorías del conocimiento y la epistemología. Unos trabajos tienen una mirada muy histórica, pues quieren clarificar los procesos, a veces ocultos, de la situación especial que va mostrándose. Existe otro que, solo es el examen de un pequeño aspecto del conocer que llama la atención por su novedad o complejidad, que va cuestionándose. Otros, cuestionan todo el proceso que se recorre para justificar un punto de partida. Otro estudio abre una realidad filosófica nueva muy enriquecedora. También uno, busca clarificar el origen de un concepto esencial en nuestra época como es el concepto de ‘liberal’. Existe uno que llama la atención por su título que busca dilucidar las diferencias conceptuales entre el liberalismo y el neoliberalismo. También encontramos uno que justifica el nuevo orden político que se comienza vivir en Inglaterra hace muchos años, con las explicaciones del filósofo inglés, J.Locke. Este pensador también da origen a reflexiones sobre un orden político distinto. David Hume, filósofo escocés, no puede quedar
de lado, pues su mirar crítico es esencial en la filosofía. Otro artículo, es un interesante análisis del tiempo y del espacio que le permite a Kant elaborar, posteriormente, su famoso trabajo la Crítica de la Razón Pura. Otro trabajo, es una crítica abierta al pensamiento analítico de K. Popper por su insuficiencia como planteamiento político filosófico. Sin duda, el aporte de la duda metódica de R. Descartes, abre un espacio nuevo en la filosofía y hacemos una reflexión sobre aquella. Hay un estudio sobre la relación entre el pensamiento cartesiano y la filosofía de Guattari, con sus diferencias y similitudes. Vemos un análisis del tema del lenguaje, su significación y el pensamiento de Piaget. También se reflexiona sobre epistemólogos más modernos como Michel Foucault. No podía dejar de lado la interesante crítica de la palabra ‘Ilustración’ por las omisiones teóricas y humanas que contiene y que están muy ocultas. Incluso existe un texto complejo que reflexiona sobre la ‘idea de objetividad’, en el desarrollo gnoseológico. No podía marginarse un trabajo sobre Foucault, y su genealogía. También hay un artículo que se refiere al epistemólogo moderno T. S. Kuhn por su gran influencia en ese momento. Hay igualmente, un hermoso escrito sobre Nicolás Copérnico donde se aclaran aspectos de sus caminos de descubrimientos. Aparecen dos novedosos artículos sobre la famosa filósofa Hannah Arendt que recién empezaba a mencionarse en estos espacios universitarios. Otros ya hablan de temáticas nuevas y algunos ya anuncian otro momento filosófico diverso en el que aparece también el tema de la nueva filosófica. Hay dos escritos sobre el tema de la ausencia de la mujer en la filosofía por las supuestas razones de su omisión por la visión patriarcal que la filosofía había mantenido históricamente, entre otras razones. Además, hay un escrito sobre el concepto del género –tema muy cuestionable a la época– que fue indudablemente una primicia en estos trabajos de extensión universitaria donde no se usaba contrarrestar lo escrito con otros con posiciones adversas. Todo lo cual fue una gran novedad en el campo teórico. Se incluyen temas que con el paso del tiempo sé fueron confirmando. Entre otros, temas históricos de omisión de lo femenino. Sin duda, una idea de fondo de estos estudios es que el tiempo transcurrido se convierte en otro momento histórico propio de nuestro tiempo. En estos trabajos se expresan análisis y momentos de crítica a la filosofía y a la conducta humana cuestionando saberes, pero siempre desde la perspectiva del análisis teórico. No olvidemos que este espacio de extensión llega a ser tan importante como la dictación de las clases, pues tiene la virtud de extender las ideas y las propuestas, en forma inesperada. En realidad, hoy en día la difusión universitaria es un eje cen-
tral del trabajo académico pues difunde el ser del pensamiento universitario. No puedo dejar de decir que esos trabajos extienden el conocer y asumen alguna posición de asombro o de rechazo frente a los procesos gnoseológicos. Entonces, nos podemos preguntar al publicar estos pequeños esbozos dedicados al saber: ¿qué papel teórico podrían cumplir? Hoy en día la difusión universitaria expresada de esta u otra forma de escritura, es una de las misiones más significativas que tienen los centros de conocimientos de la ciencia y del saber. Todo centro de estudio superior busca trasmitir saberes y nuevos conocimientos lo que se convierte en una tarea esencial en el camino de la filosofía, del saber y de la vida. Comprendemos que ello es una misión importante al toparnos como una distinta manera de expresar el conocimiento filosófico con una articulación distinta, y que, a veces, corresponde a una mirada enriquecida de lo tradicional, de lo que se dice, o afirma. Por lo tanto, los artículos son breves escritos que expanden alguna dimensión del saber. Son todos escritos con algún aspecto especial de propio interés, –y de mi experiencia como profesora–, que señalan el importante aspecto del conocer, (o sea, de la relación entre el sujeto que conoce y lo que está al frente que se convierte en un objeto que hay que cualificar). Paralelamente, en la modernidad, en otro plano, va legitimándose el conocimiento científico, lo que hoy llamamos ‘ciencia física’ que comienza a tener sus primeros grandes logros. Y este saber necesita certezas. Estas, cuestiones gnoseológicas se convierten en algo necesario de cualificar. Después de la crisis de las preguntas sin respuestas, propias de un momento especial en el mundo antiguo, se da un paso a complejidades y elaboraciones. Todo el proceso del conocer se examina, vemos la realidad: ¿Como es, o como una ilusión? Muy pronto se afirma que lo que vemos es la propia realidad. Así comienza a afirmarse que lo que vemos es lo real, no es una elaboración, del propio sujeto. Conjuntamente en esta etapa, Galileo afirma que el saber sobre ciertos fenómenos de la realidad como el movimiento nos da certezas, de la velocidad y de su ocurrencia en ciertas situaciones expresadas en cuantificaciones numéricas. De alguna manera, el desarrollo de la ciencia, afirma que la realidad debe ser segura y cuantificable. Hay certezas de ello. En esa nueva situación, es el sujeto que enfrenta nuevos aspectos filosóficos con una preocupación teórica especial y propia cuando estos aspectos nuevos se muestran y aparecen diversos nudos conectados con un gran campo diferente que impone el saber de la ciencia. Tema cen-
tral en la modernidad, es así cómo se conecta la mente con la realidad y como se impulsa la ciencia y el conocimiento. Importa saber cómo la realidad del pensamiento se conecta con cualquier objeto existente. El conocimiento es entonces, la íntima relación entre un sujeto y un objeto pero limitado a ciertas consideraciones. Hoy en día se afirma que hay muchas certezas que se logran en el conocer. De todas estas reflexiones comprendemos que la difusión universitaria es un componente estratégico que permite cumplir con la misión integral de las universidades en el siglo XXI. No es sólo una obligación social sino una herramienta poderosa para su propio desarrollo y relevancia y consolidación como agente de cambio y progreso.