Artículo · Cuadernos de Filosofía · Nº 43 (36-52), 2025
DOI: https://doi.org/10.29393/CF43-2CFDS10002 · eISSN 3087-2464

La σοφία cristiana y la σοφία filosófica en Justino

The Christian σοφία and the Philosophical σοφία in Justin

Dionísio da Silva*

Recepción: 10.03.2025 / Aceptación: 28.08.2025

Resumen

Justino es conocido principalmente por el concepto de λόγος, el cual constituye su aporte más célebre y el que marcó su nombre en la historia de la filosofía por su profundidad e importancia. Sin embargo, y sin perjuicio de ello, existe otro concepto en su pensamiento que ha sido casi completamente olvidado: la σοφία. Esto ocurre porque dicho término aparece de manera secundaria en sus escritos y con menor frecuencia, otorgando mayor protagonismo al λόγος. No obstante, el concepto de σοφία es igualmente relevante. En este trabajo, nos proponemos identificar el concepto de sabiduría en Justino: sus definiciones, sus desarrollos, su despliegue y su interpretación dentro del pensamiento del autor. Con ello, se busca establecer una relectura de Justino que abra espacio a nuevas interpretaciones y perspectivas sobre su aporte filosófico, tradicionalmente centrado casi exclusivamente en el λόγος. El descubrimiento y análisis de este concepto permiten comprender las Apologías y el Diálogo de manera más integral, mostrando que el aporte de Justino a la filosofía y a la teología cristiana es más amplio y generoso de lo que se había considerado, abarcando dimensiones que antes se reducían al λόγος.

Palabras clave: Sabiduría, Σοφία, Justino, Patrística, Cristianismo, Helenismo.

Abstract

Justin is primarily known for the concept of λόγος, which constitutes his most celebrated contribution and the one that established his name in the history of philosophy for its depth and significance. However, and without diminishing its importance, there is another concept in his thought that has been almost completely forgotten: σοφία. This happens because the term appears only secondarily in his writings and with less frequency, granting greater prominence to λόγος. Nevertheless, the concept of σοφία is equally relevant. In this paper, we aim to identify the concept of wisdom in Justin: its definitions, developments, manifestations, and interpretation within the author’s thought. By doing so, we seek to establish a rereading of Justin that opens the way for new interpretations and perspectives on his philosophical contribution, which has traditionally focused almost exclusively on λόγος. The discovery and analysis of this concept allow for a more comprehensive understanding of the Apologies and the Dialogue, revealing that Justin’s contribution to philosophy and Christian theology is broader and more generous than previously thought, encompassing dimensions that were once reduced to λόγος.

Keywords: Wisdom, Σοφία, Justin, Patristics, Christianity, Hellenism.

1. Introducción

Justino no es el primer filósofo ni el primer autor en emplear el término λόγος, pues este ya aparece en los Evangelios. Su mérito consiste en ser el primero fuera del texto bíblico en utilizarlo de manera inteligente y articulada. El concepto de λόγος en Justino es el más conocido, el más investigado y, sin duda, el pilar sobre el cual se desarrollan sus argumentaciones. Sabemos que el discurso apologético de Justino parte del λόγος: sea del λόγος como razón, sea del λόγος como Cristo1. Esto es indiscutible. Sin embargo, el autor ofrece, junto con el concepto de λόγος, otro concepto prácticamente olvidado por los investigadores: el de σοφία (sabiduría). El olvido de este concepto se debe, evidentemente, a que el término aparece con una frecuencia cuatro o cinco veces menor que λόγος; sin embargo, ello no implica que carezca de significado o de una importancia fundamental en el autor. La sola presencia de este término en los textos justinianos es suficiente para plantear una problemática que la investigación actual no ha abordado con profundidad. Este trabajo tiene como hipótesis principal demostrar no solo la existencia del concepto de σοφία en los textos de Justino, sino también su funcionamiento y relación. Nos centraremos, ciertamente, en los matices que la σοφία adquiere en Justino, especialmente en su dimensión práctica, que constituye su principal preocupación. Además, este estudio pretende mostrar que no existe una sola sabiduría en Justino, sino dos: una teológico-cristiana y otra filosófica. Es decir, no hay una única sabiduría, sino dos formas de σοφία. Presentada la hipótesis, y en su defensa, perseguimos dos objetivos secundarios: (1) descubrir y presentar nuevos matices en el pensamiento de Justino —siendo la σοφία un ejemplo de ello y el primer paso hacia nuevas interpretaciones y futuros investigadores que deseen redescubrir al autor— y (2) dar continuidad a las investigaciones iniciadas en la tesis doctoral Los conceptos de λóγος y σοφία, y sus respectivos campos en Justino Romano. De modo muy simple, este trabajo tiene como hipótesis: (1) demostrar el concepto de σοφία en Justino; (2) demostrar que, en realidad, son dos ideas de σοφία y (3) relacionar estas nociones. En cuanto a la metodología, se emplea principalmente la revisión bibliográfica. Las fuentes primarias para la redacción del texto y la construcción de la investigación son los textos de Justino: las Apologías y el Diálogo con Trifón. Las Apologías se consultan en la edición de Universidad de Oxford (2009), y el Diálogo con Trifón en la versión portuguesa de la Editorial Paulus (2019). Las citas en griego se incluyen de manera puntual, con el objetivo de orientar la lectura y resolver dudas filológicas. La bibliografía secundaria está compuesta por investigaciones, artículos científicos, libros y manuales de filosofía que sustentan la investigación y apuntan al mismo horizonte interpretativo. Este artículo se divide en siete capítulos. El primero, donde se presenta esta introducción, tiene como propósito orientar la investigación. Este primer capítulo incluye un subcapítulo que contextualiza las ideas trabajadas en la tesis doctoral, para que el lector comprenda el panorama general de dicha tesis y, enseguida, las ideas aquí desarrolladas que se conectan con el segundo objetivo secundario planteado. El capítulo 2 presenta el concepto de σοφία como una característica identitaria del cristiano y del filósofo. El capítulo 3 analiza la opción racional por la sabiduría como la mejor decisión tomada por la razón. El capítulo 4 establece una relación entre la mitología, el cristianismo y la filosofía, reconociendo la presencia de la sabiduría no solo en la filosofía, sino también en las narrativas mitológicas, en las cuales las distintas σοφίαι se relacionan entre sí. El capítulo 5 demuestra que la sabiduría es una especie de lengua común que todo ser humano puede hablar, algo que une a los hombres y los hace converger. Finalmente, los capítulos 6 y 7 corresponden, respectivamente, a la conclusión y a las referencias bibliográficas.

1.1. Contextualización

La tesis doctoral mencionada fue presentada en el año 2024 y propone una lectura diferente de los trabajos realizados hasta el momento. Su pretensión es iniciar una nueva manera de leer a Justino, distinta de la que se ha desarrollado tradicionalmente2. Es cierto que resumir el contenido de la tesis en un apartado breve no es tarea sencilla; sin embargo, sus ideas generales pueden sintetizarse del siguiente modo: El texto de Justino se estructura sobre dos campos fundamentales. Es decir, la argumentación de las Apologías y del Diálogo con Trifón se basa en dos ámbitos: el campo racional-filosófico, por un lado, y el campo teológico, por otro. El primero abarca todas las ideas filosóficas de Justino, mientras que el segundo es el espacio donde se desarrolla su pensamiento teológico y cristiano. Ambos campos comparten un mismo pilar: el λόγος. No obstante, en el texto justiniano pueden distinguirse dos λόγος: uno que pertenece al campo racional, con el matiz de “razón”, y otro que pertenece al campo teológico, con el sentido de “Palabra”, en alusión directa a Jesucristo. Aunque se trata del mismo término en griego, λόγος, en realidad designa dos conceptos distintos que operan en niveles diferentes del pensamiento del autor. Del mismo modo, ocurre con el concepto de σοφία: por un lado, existe una σοφία teológica, presente en los libros de la Biblia (Diál., 31, 1-2; Droge, A. J. (1987, p. 315); y, por otro lado, una σοφία racional-filosófica, que se halla en la tradición filosófica y en las obras clásicas de la humanidad (I Apol., 31). En este trabajo, tratamos de demostrar los dos conceptos y presentar, además, su relación.

2. La σοφία: característica distintiva del cristiano y del no cristiano

Como analiza la tesis (Dionisio, 2024, p. 129-130; 185-187) y como afirma Justino, la σοφία, tal como el λόγος, es una característica distintiva del ser humano, sea desde la mirada cristiana como desde la filosófica, de modo que tanto el filósofo como el cristiano deben actuar de acuerdo con esa característica (I Apol., 60, 11)3. Al dejarse guiar por la σοφία, el cristiano se distingue por su impoluta conducta ética, por su capacidad de entender y hacerse entender, y ganará reconocimiento de su medio por esta característica (Dial., 30, 1-2). De esta manera, al incorporar todo lo que es la σοφία teológica a su modo de vivir, el cristiano actúa como un filósofo debe actuar, ya que la conducta que la σοφία teológica propone es muy semejante a la conducta que se observa en la σοφία filosófica (I Apol., 10, 4-5). Lo mismo sucede con el filósofo; este es reconocido por su sabiduría y su modo de vivir, de modo que su manera de proceder es casi igual a la del cristiano (I Apol., 4, 8; Dial., 2, 4; Sikora, J. 1963, p. 245). En este sentido, vemos cómo la σοφία funciona muy semejante al λόγος: Para Justino, solo se le puede afirmar que alguien es filósofo o cristiano si conoce a la sabiduría de su respectivo campo, y si logra adecuar su vida y su manera de actuar a esta sabiduría (CASTRILLEJO, D., 2018, p. 282). Justino afirma:

Desse modo, portanto, e por esses motivos, sou filósofo, e desejaria que todos os homens, com o mesmo empenho que eu, seguissem as doutrinas do Salvador. Com efeito, nelas há alguma coisa de temível e são capazes de comover os que se afastam do caminho reto, ao mesmo tempo que elas se convertem em dulcíssimo descanso para aqueles que nelas meditam. Também tu, se te preocupas com algo de ti mesmo, se aspiras por tua salvação e tens confiança em Deus, como pessoa que não está alheia a essas coisas, é possível para ti alcançar a felicidade, reconhecendo o Cristo f de Deus e iniciando-te em seus mistérios (Dial., 8, 2).

En este aspecto, podemos ver como Justino hace que tanto λόγος como σοφία funcionen igual; en un primer momento, λόγος y σοφία deben ser bien ordenados, educados y perfeccionados; la razón debe ejercer su función siempre de acuerdo con la rectitud (I Apol., 2, 2), y la sabiduría debe considerar solo lo que verdaderamente es provechoso, dispensando lo que es malo, y aprovechando lo que sí aporta (I Apol., 2, 3). Es verdad que la σοφία que distingue al cristiano del filósofo es diferente, ya que, para el cristiano, la σοφία es el mismo Cristo (Dial., 126, 1), y en el campo filosófico no es un personaje o una figura. No existe un correspondiente en el campo racional que sea equivalente a Cristo, pero sí se puede encontrar muchísimos personajes que, como Cristo, fueron ejemplos de sabiduría, porque en el campo teológico, Cristo es un ejemplo de σοφία por su modo de vivir y lidiar con los demás: Cristo es el mejor y más perfecto ejemplo de sabiduría, ya que es la misma sabiduría divina (Diál., 87, 2-3). En el campo racional, tenemos ejemplos de sabiduría que son algo semejantes al modo de vivir y ser de la persona de Cristo, y por esto son también sabios los que tienen a estos personajes como referencia, como Sócrates, Pitágoras, Heráclito y el mismo Platón, como Justino lo afirma (I Apol., 18, 5)4. Así, vemos que la σοφία relaciona los dos campos también en cuanto referencia moral: en el campo teológico es una persona que presenta una forma de actuar, y en el campo racional son personas que también lo demuestran (I Apol., 5, 4)5. Confesso que todas as minhas orações e esforços tem por finalidade mostrar-me cristão, não porque as doutrinas de Platão sejam alheias a Cristo, mas porque elas não são totalmente semelhantes, como também as dos outros filósofos, os estóicos, por exemplo, poetas e historiadores (Dial., 12, 2). Tanto para el campo filosófico cuanto para el teológico, la σοφία es un conocimiento accesible y depende de la búsqueda personal para ser adquirida (I Apol., 60, 10-11). En los dos campos, la sabiduría se encuentra principalmente en libros, en los cuales es posible, con constancia y atención, aprender las lecciones consideradas sabias (Dial. 38, 1 – 2)6. Algo importante a observar es que, para Justino, tanto en el ámbito racional como en el teológico, aunque la σοφία deba ser constantemente buscada y constituya una característica identitaria del ser humano, cabe preguntarse: ¿cómo se sabrá qué es realmente la σοφία? Aun cuando exista buena intención y voluntad de encontrarla y vivir conforme a ella, ¿cómo se puede discernir dónde se halla efectivamente? Para Justino, la σοφία está allí donde se la reconoce como tal; es decir, en aquellas personas que poseen un conocimiento notorio o que se esfuerzan por conocer y aprender cosas difíciles, que son versadas, saben expresarse con claridad y gozan de reputación por su templanza y prudencia (II Apol., 6 [7], 9; Estermann, J, 2001, p. 67). Tales personas están capacitadas para orientar a otros hacia la verdadera σοφία (Esnaola, M., 2009, p. 104). Lo mismo ocurre en el ámbito teológico: no será el recién convertido quien pueda guiar a alguien en la búsqueda de la σοφία teológica, sino aquel que ya se ha adentrado y profundizado en ella (I Apol., 65, 5). Luego, para Justino, hay la idea de reconocimiento: hay que seguir los pasos de los que son merecidamente reconocidos por su medio y por buenas personas como sabios, y la σοφία está donde estas personas dicen que ella se encuentra (Castrillejo, D., 2018, p. 282)7. Fiquei perplexo. Por fim, decidi conversar também com os platônicos, pois também eles tinham muita fama. Justamente nesses dias, chegara à nossa cidade um homem inteligente, proeminente entre os platônicos; mantinha com eles longas conversas e a cada dia eu me adiantava e fazia progressos notáveis. Eu me exaltava principalmente com a consideração do incorpóreo. A contemplação das idéias dava asas à minha inteligência. Eu imaginava ter-me tornado sábio num átimo, e minha estupidez fazia-me esperar que, de um momento para outro, contemplaria o próprio Deus. Com efeito, esta é a meta da filosofia de Platão (Dial., 2, 6). Por último, la σοφία es característica distintiva no solo en la acción práctica, mas también en el conocimiento “teórico”. El cristiano y el filósofo deben buscar cada vez más la sabiduría: el cristiano tiene que versarse en la σοφία teológica para entender su fe y contribuir con su comunidad de modo efectivo (I Apol., 6, 1-2); el filósofo debe manejar bien lo mejor de la σοφία filosófica para no ser superficial o poco preciso a la hora de ejercer su papel como “sabio” (I Apol., 2, 2). Del mismo modo, el cristiano tiene que conocer de la σοφία racional-filosófica para evitar tener una fe ciega y fanática (Véase: I Apol., 20, 1-3)8; ajena a lo mejor de la producción cultural humana (Sikora, J. 1960, p. 245)9; y el filósofo tiene que conocer la σοφία presente en la Biblia para entender el fenómeno de la fe y como los cristianos proceden para, desde todo el conocimiento que ya posee, y añadiendo la sabiduría presente en la Biblia, pueda enriquecer su conocimiento y aportar mucho más a su entorno (Dial., 8, 1-2; Sikora, J. 1960, p. 244)10

3. La σοφία: mejor camino a seguir y decisión a tomar

Exactamente igual al λόγος, la σοφία es el mejor camino a seguir (I Apol., 2, 3). Eso significa que la opción por la sabiduría es la mejor que se puede tomar; en el campo filosófico, la σοφία proporciona bienes inestimables. No se debe elegir la σοφία por un reconocimiento ajeno; por satisfacer el ego o por ganar fama, sino porque la σοφία es buena en sí misma, su adquisición trae felicidad y proporciona una vida equilibrada y de acuerdo con la misma naturaleza humana (Véase: I Apol., 3, 2). A nivel teológico, es exactamente igual: no se debe optar por la σοφία por el reconocimiento de la comunidad, por un interés por prestigio de los demás o por soberbia, sino más bien, la opción por ella se debe a su bondad y por favorecer una vida buena e “equilibrada”, porque es la mejor forma de vivir, y porque es la salvadora del mundo, el mismo Cristo (Dial., 126, 1-5). En el campo teológico, la σοφία conduce a la salvación eterna, la beatitud, por esto es el mejor camino a seguir11. En el campo filosófico, la σοφία no lleva a la trascendencia, pero sí lleva a la felicidad por conocer lo mejor y más sublime de la naturaleza humana (Véase: Sb, 8). En líneas generales, los aspectos de la sabiduría teológica que se presentan en todo el género humano se relacionan con las ideas de virtud, como la prudencia y conceptos comunes a todas las culturas, como la responsabilidad, el rechazo a lo malo, y la búsqueda por lo bueno y honesto. También se observa la asimilación rápida del mensaje cristiano por parte de los gentiles, facilitada por la presencia de parábolas y enseñanzas de Cristo que resonaban en diversas culturas. Otro punto a ser considerado es la existencia de proverbios populares y máximas, que encapsulan una sabiduría propia, muchas veces en concordancia con los del libro de los Proverbios y, por ende, con la sabiduría teológica de Justino (Dionisio, 2024, p. 189). Para Justino, existe una diferencia muy grande entre conocer la σοφία y ejercerla. Para el autor, está de la mano el “saber y el hacer”; es inadmisible que se sepa que lo que es la σοφία y no se proceda de acuerdo con ella, en ambos campos (I Apol., 2, 1; 16, 14). El que tiene acceso y está educado en los grandes clásicos de la humanidad y en los pensadores antiguos, y no busca adecuar su vida con la sabiduría que se encuentra en este conocimiento o tampoco busca aportar para su medio a partir de toda la σοφία que tuvo acceso, no puede ser llamado sabio ni filósofo (I Apol., 4, 8)12. Lo mismo sucede con el cristiano: el cristiano tiene que conocer la σοφία pertinente a su campo, y tiene que vivir según esa σοφία y permitir que todo lo que está de común acuerdo con esta, sea parte de sus actos, de modo que este conocimiento no sea solamente teórico, o solamente en la vida de una persona, sino que aporte a la realidad en que está, y ayude a construir, literalmente, un mundo mejor (I Apol., 16, 14; II Apol., 2)13.

Trifão perguntou: — E se alguém quiser observar essas coisas, sabendo que é certo o que dizes, embora reconhecendo que Jesus é o Cristo, crendo nele e obedecendo-lhe, esse se salvaria? Eu lhe respondi: — Trifão, segundo o meu parecer, afirmo que essa pessoa se salvaria, contanto que não pretenda que os outros homens, isto é, os que vêm das nações, estejam circuncidados do erro por Jesus Cristo e tenham a todo custo que observar o mesmo que ele observa, afirmando que se não observarem não poderão salvar-se. É o que fizeste no começo de nosso diálogo, afirmando que eu não me salvaria se não observasse a vossa lei (Dial., 47. 1).

No se puede olvidar también que existe el buen y mal uso de la σοφία, que está relacionado con la intención que está en el uso del conocimiento proveniente de ella y de la forma como este conocimiento es empleado. Un cristiano puede decididamente ocupar un conocimiento bíblico de forma maliciosa para ganar un debate o para persuadir falsamente a una persona (Véase: Dial., 87, 1-3), y un filósofo puede valerse de su conocimiento para engañar y conseguir algo con esto (I Apol., 54, 1). Vemos que la σοφία puede ser bien o mal ocupada en los dos campos, e incluso cuando uno de los campos investiga sobre el otro: un cristiano puede ocupar la σοφία filosófica de manera tendenciosa y poco honesta para disminuirla o enaltecer alguna idea teológica, y un filósofo puede ocupar la σοφία teológica de igual modo, para atacarla y desvalorizar lo que ella tiene de bello y sublime14.

4. La sabiduría y la mitología

Cuando se lee las apologías, se percibe que, por tratarse de creencias muy diferentes, hay una separación muy tajante entre la religión greco-latina y el cristianismo, pero afirmar que no existe relación entre la σοφία y la mitología es un equívoco. En efecto, las mitologías son parte de la σοφία racional-filosófica, producto de la razón y demuestran la preocupación innata en el ser humano de trascender y alcanzar a lo divino. Por cierto, este sentimiento humano es válido desde el campo teológico; es comprensible y acogido, aunque este vaya a resignificar mucho de la religión mitológica, muchos puntos de esta se mantendrán y serán adaptados al cristianismo15.

And both the Sibyl and Hystaspes said that corruptible things would be consumed through fire. And those called Stoic philosophers are of the view that even God himself is resolved into fire, and they say that the world will come to be again by alteration. But we think that God the maker of all is superior to changeable things. If therefore we say some things similarly to the poets and philosophers whom you respect, and some things that exceed them and are divine, and for which, we alone offer proof, why are we unjustly hated more than all? (I Apol., 20, 1-3)16

Como afirma la tesis doctoral, el campo teológico de Justino aprovecha la σοφία del campo filosófico y el filosófico también puede aprovechar la σοφία del teológico, reconociendo entre ambos lo que es bueno y edificante (Dionisio, 2024, p. 20). Así, la mitología puede ser entendida desde el campo teológico como un tipo de σοφία que representa antropomórficamente las relaciones humanas, sus conflictos y su realidad (I Apol., 20). La mitología guarda un tipo de sabiduría que puede ser leída e incluso incorporada a diversas situaciones de la vida, de modo que la mirada cristiana y su comprensión de la historia de la humanidad sea esclarecida (Véase: I Apol., 21, 4-6; Castrillejo, D., 2018, p. 286). En efecto, el cristiano no debe ser una persona que sabe exclusivamente sobre la Biblia y su religión; Justino mismo conocía muy bien acerca de la mitología y las divinidades grecorromanas, pero esto no lo impedía de ser un cristiano ejemplar y que entró en la historia de la Iglesia (Véase: I Apol., 20; 21; 22). Desde Justino, el cristiano debe conocer principalmente sobre su religión es cierto, pero también de las demás religiones que están en su alrededor, en su patria, para incluso poder hacer una lectura de su medio y entenderlo de forma más eficiente (I Apol., 26). Esto incluso puede ser un buen método de evangelización; el hacer paralelos entre aspectos de otras religiones y el cristianismo, mostrando el equívoco de aquellas y el acierto que hay en esta.

E para que se torne evidente para vós, vamos apresentar-vos a prova de que aquilo que dizemos, por tê-lo aprendido de Cristo e dos profetas que o precederam, é a única verdade e a mais antiga do que todos os escritores que existiram. Não pedimos que se aceite a nossa doutrina por coincidir com eles, mas porque dizemos a verdade. Demonstraremos também que Jesus Cristo é propriamente o único Filho nascido de Deus, como seu Verbo, seu Primogênito e sua Potência. Feito homem pelo seu desígnio, ele nos ensinou essas verdades para a transformação e condução do gênero humano (I Apol., 23, 1-2).

En el fondo, tanto en el campo teológico como en el racional-filosófico, la mitología puede ser tomada como parte importante de la σοφία. Desde el campo racional-filosófico, la mitología puede ser abordada como parte constitutiva de la historia de la humanidad y del sentimiento religioso humano, pues es producto de la razón (I Apol., 54, 1). Es indiscutible que las mitologías son parte del imaginario humano, demuestran su creatividad e imaginación, además de tener un papel importante en la vida y en la sociedad: Es marco central en la vida de las personas; referente ético-moral; educadora, reguladora de la sociedad y lo que, en el fondo, mantiene las personas en una cierta unidad y sentimiento de hermandad17. La mitología (o las mitologías) explican el surgimiento de los pueblos, del mal, de las virtudes, e indican cuales son las reglas a ser observadas para agradar a las divinidades (I Apol., 24). Justino afirma que, aunque la religión cristiana sea muy distinta a las religiones existentes en el Imperio, debe existir una aceptación del cristianismo tal como existe con las diferentes religiones y la mitología, no porque ellas son iguales al cristianismo, sino porque todos puedan convivir en paz (I Apol., 23, 1).

5. La sabiduría como lengua común de los hombres

En el campo teológico y racional-filosófico, el λόγος es la lengua común que permite la unión y la buena relación entre las personas. Es decir: desde la razón, es posible convivir y establecer buenas y estables relaciones independientemente de la cultura o lengua (I Apol., 4, 3); entre cristianos lo mismo, ya que el Λόγος es el propio fundador del cristianismo y su principal marco referencial (I Apol., 12, 7). Pues bien, la σοφία también establece algo así como una lengua común, desde la cual es posible entenderse y hacerse entender, tanto en el campo teológico como en el filosófico18. Sobre este tema, Joseph Sikora observa:

[…] he has attracted much attention and admiration for his learning and sympathy with ancient philosophy even as a Christian1 and for his nobility of spirit. He has been regarded as a precursor of Christian humanism and of Christian philosophy, and even as the patriarch of Christian humanism (Sikora, J. 1963, p. 244).

La sabiduría, en ambos, campos se involucra con la persona humana en todos sus matices y esferas; no solo con lo que es el conocimiento teórico, sino con la persona humana en toda su universalidad19. Siendo así, quien busca la σοφία sabrá cómo actuar sabiamente ante las diversas situaciones de la vida, y su sabiduría será reconocida por los demás, por su entorno (Dial., 2, 4). El cristiano reconoce a otro cristiano en cualquier parte del mundo porque ambos tienen la σοφία como principal referencia, y la pueden consultar para resolver sus problemas, vivir en armonía y entenderse20. El filósofo también puede dialogar con otro filósofo a partir de la σοφία que ambos tienen, y juntos también pueden llegar a un acuerdo y lograr la paz y la armonía.

And it is unfair that this, too, should happen. For, indeed, some assume the name and appearance of philosophers who yet behave in no way worthy of their profession. And you know that among the men of ancient times those who contradicted one another in their thought and teaching are nevertheless all called by the same name of philosopher (I Apol., 4, 8)21

. Desde la mirada teológica, los cristianos pueden tener un desacuerdo dogmático, pero el punto de acuerdo (y de desacuerdo) siempre será la σοφία (En sus dos matices teológicos, es decir, como “sabiduría” presente en el texto bíblico y como Cristo, que es la propia sabiduría). Desde la σοφία, los cristianos pueden discutir cualquier cuestión inherente a su religión, a sus dogmas o a sus liturgias particulares. También desde la σοφία los cristianos pueden reflexionar sobre la realidad y pueden resolver o proponer soluciones para problemas mundanos (I Apol., 28), o cuestiones que trascienden las líneas bíblicas, y que la Biblia simplemente no discurre sobre (Castrillejo, D., 2018, 288)22. Lo mismo cuando no concuerdan o discuten, los cristianos tienen un terreno común, que es la σοφία23. Por ejemplo, Justino mismo cita las herejías existentes en su tiempo, como la secta de Marción (I Apol., 58). En efecto, aunque para Justino estos cristianos son heréticos, lo que une a los heréticos con los verdaderos cristianos es la Σοφία, aunque haya una diferencia de interpretación, es la σοφία (Jesucristo y su Palabra) que sostiene las ramificaciones (aunque heréticas) de la misma religión cristiana.

Com efeito, uns de um modo, outros de outro, ensinam a blasfemar ao Criador do universo e a Cristo, que por ele foi profetizado que deveria vir, assim como ao Deus de Abraão, Isaac e Jacó. Nós não temos nenhuma comunhão com eles, pois sabemos que são ateus, ímpios, injustos e iníquos e que, em lugar de cultuar a Jesus, só o confessam de nome. E se chamam cristãos, do mesmo modo que os das nações atribuem o nome de Deus às obras de suas mãos e tomam parte em iníquas e sacrílegas iniciações. Quanto a eles, uns se chamam marcionistas, outros valentinianos, outros basilidianos, outros saturnilianosm e com outros nomes, trazendo cada um o nome do fundador da seita, do mesmo modo como aqueles que, pretendendo professar uma filosofia, como notei no início, acreditavam ser um dever trazer o nome do pai ou da doutrina que professa (Dial., 35, 5-6).

Lo mismo sucede en el campo filosófico: dos versados en filosofía pueden discutir acerca de cuestiones sobre la σοφία, pero es la σοφία la que sostiene la discusión y las diferentes líneas interpretativas de ella (Dial., 3, 1-3). Los filósofos pueden juntarse o escribir tratados de filosofía en el cual debaten o experimentan ideas de otros filósofos, y de este modo aportan para que la σοφία sea más rigurosa y perfecta (FELIX, V. 2010, p. 1); con soluciones más eficientes y precisas para los problemas no solo de la filosofía, sino del mundo y de la convivencia entre los hombres24. Es tan cierto que la σοφία es una lengua común entre cristianos y filósofos que habrá puntos en los cuales estos entran un “común acuerdo”. Por ejemplo, un verdadero filósofo nunca afirmará que la sabiduría es una imbecilidad (I Apol., 3, 2), y dos cristianos nunca dirán que Dios no existe (I Apol., 10, 1). En el campo filosófico, la σοφία en la que los filósofos son educados es tan importante que sería un sinsentido afirmar que ella es una torpeza, y en el campo teológico es completamente contradictorio que se afirme la inexistencia de Dios. Así, vemos que la σοφία une a los hombres, incluso en los puntos de desacuerdo. Como Justino identifica el cristianismo como la filosofía, la σοφία se torna identificador y el unificador entre los filósofos y cristianos. Justino afirma que los cristianos tienen acceso a la mayor sabiduría que existe (Dial., 8, 1-2; Castrillejo, D., 2018, 287), de modo que pueden también comunicarse y debatir con un filósofo sobre temas que relacionan la σοφία filosófica y la teológica, como la conducta ético-moral y el problema de Dios (I Apol.,3, 3-4); lo mismo con un filósofo: este puede debatir con un cristiano sobre temas que relacionan su campo con el teológico. De esta forma, el cristiano puede aportar para la σοφία filosófica desde su conocimiento bíblico, y el filósofo puede aportar para el basamento o perfeccionamiento de la doctrina cristiana, desde su sabiduría, o por último, ambos pueden crear reflexión que une a los dos y proporcionan buenos frutos para ambos (Dial., 123, 4; Castrillejo, D., 2018, p. 287).

6. Conclusión

En este trabajo se observó que Justino no posee únicamente el concepto de λόγος como elemento exclusivo o central de su pensamiento, sino que emerge también otro concepto fundamental: el de σοφία. Este concepto, generalmente olvidado por la bibliografía, tiene un funcionamiento singular: es producto de la razón y opera de manera semejante a ella. Hemos visto que ideas que Justino desarrolla a partir del λόγος también pueden articularse mediante la σοφía; incluso, nociones como “la lengua común de los seres humanos” o la σοφía como referente ético-moral muestran que este concepto posee un potencial significativo para futuras investigaciones sobre el autor. Asimismo, hemos constatado que existen, en realidad, no una, sino dos nociones de σοφία operantes en el pensamiento justiniano: una de carácter racional y otra de carácter teológico. Es cierto que este trabajo se apoya en las categorías propuestas por la tesis doctoral citada, pero, incluso prescindiendo de ellas, es evidente que Justino concibe la sabiduría desde dos perspectivas: una proveniente del mundo grecorromano y otra de la tradición bíblica. Esta última, sin duda, ocupa un nivel superior a la primera. Dentro del marco interpretativo de la tesis, esta doble estructura conceptual se mantiene prácticamente igual. Concluimos que ambas nociones de σοφía poseen referencias distintas y, en muchos casos, divergentes. La σοφía teológica remite al texto bíblico y a la persona de Cristo, reconocido por Justino como la Sabiduría misma, de modo semejante a lo que el Evangelio de Juan hace al identificar el λόγος con Cristo. Por otro lado, la σοφía filosófica proviene de los filósofos, de los libros de filosofía, de los clásicos de la humanidad y del conocimiento en general. Sin embargo, en su efecto práctico, ambas nociones se unen, ya que los resultados de la sabiduría teológica y de la sabiduría filosófica son, en muchos casos, casi idénticos, aunque sus puntos de partida y sus fines sean distintos. Por último, los dos objetivos secundarios de este trabajo fueron alcanzados con éxito. En primer lugar, la exposición y demostración del concepto de σοφία permitió identificar una problemática nueva en el pensamiento de Justino y ofrecer una lectura renovada de su obra, capaz de inspirar futuras investigaciones sobre este mismo tema o sobre otros aspectos de su pensamiento. En segundo lugar, el objetivo de dar continuidad a las ideas desarrolladas en la tesis doctoral también se logró, ya que aquí se trabajó la relación de los conceptos de σοφία dentro de las categorías establecidas en aquella investigación, avanzando un paso más allá de lo que esta proponía, que era la delimitación de los campos en Justino.

Notas

  1. Licenciado en Filosofía por la Universidad Católica de Santos, 2017. Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile, 2024. E-mail: jeffersonds43@gmail.com. https://orcid.org/0000-0002-3709-6195
  2. Véase: Dionisio (2022, p. 43).
  3. Dionisio, J. (2024, p. 13-15).
  4. Εn I Apol., I, 2, 1, Justino dice: “οὐ γὰρ μόνον μὴ ἐπέσθαι τοῖς ἀδίκως τι πραξασιν ἢ δογματίσασιν ὁ σώφρων λόγος ὑπαγορεύει, ἀλλ᾽ ἐκ παντὸς τρόπου καὶ πρὸ τῆς ἑαυτοῦ ψυχῆς τὸν φιλαλήθη, κἂν θάνατος ἀπειλῆται, τὰ δίκαια λέγειν τε καὶ πράττειν αἱρεῖσθαι δεῖ.”
  5. Sobre esto, véase: “El texto de Justino dialoga con diferentes áreas del conocimiento. El apologista busca construir su argumentación desde la naciente teología cristiana y las escrituras judías, como también se aproxima a la filosofía griega, citando a pensadores como Platón (I Apol., 44), Heráclito (I Apol., 46) y Pitágoras (I Apol, 18). También hace diversas referencias a la mitología greco-romana (I Apol.,12, 5; 54. 55), a la literatura clásica (I Apo., 13, 2; 18, 5) e incluso a la sabiduría popular”. Dionisio., (2023, p. 2).
  6. Desde el planteamiento cristiano de Justino, esto sucede porque toda sabiduría proviene de Dios, por esto se encuentra ideas semejantes al texto bíblico fuera de este, y que tienen “semillas” de sabiduría. Véase: (Castrillejo, D., 2028, p. 286)
  7. Con relación a este pasaje, es importante observar que la sabiduría se comprende como el conocimiento contenido en la Sagrada Escritura. Existen distintos niveles de sabiduría, y los cristianos tienen acceso a ella en el texto bíblico por gracia de Dios. Los judíos, en cambio, no poseen dicho acceso pleno. Los cristianos participan de la plenitud del Λόγος, y, por lo tanto, pueden acceder a la sabiduría revelada en la Escritura. Los judíos, al no contemplar el Λόγος en su totalidad, no alcanzan el acceso completo a la sabiduría presente en el texto bíblico. Es posible notar, además, que los judíos concuerdan con los cristianos en ciertos puntos; sin embargo, cuando se trata de Jesús, dicha concordancia deja de existir.
  8. Véase: (Dial. 39, 5). No es uno mismo quien se reconoce como sabio, sino que es el entorno quien lo reconoce. Nadie puede autoproclamarse sabio; muchas veces, uno puede ser necio y no saberlo. Para alcanzar la sabiduría, es necesario dedicarse a ella, pues solo con el tiempo y la constancia se va introduciendo en el alma.
  9. El mismo Justino es un ejemplo claro de esto: “Além disto, Justino procura fundamentar racionalmente o cristianismo a partir da filosofia grega, e o estoicismo é uma das escolas filosóficas a que recorre alcançar este objetivo”. Dionisio, (2022, p. 44).
  10. Incluso, el conocimiento exterior al cristianismo puede aportar para la construcción de la teología y mejorar la comprensión de la fe. Justino, en su intento de explicar la Providencia, recurre a ideas filosóficas con la finalidad de entender y explicar la idea de providencia divina. David Torrillos dice: “Justino puede asumir en este tema una posición filosófica próxima al estoicismo de Epíteto, a la vez que integra algún elemento propio del medioplatonismo, pero la guía conceptual que le permite calibrar entre las distintas posturas es siempre la fe cristiana”. (Castrijello, D, 2018, p. 287).
  11. Viviana Félix (2010, p. 3), parafraseando la idea de “cristianos antes de Cristo”, observa que la virtud, (que se aprende desde la sabiduría) es una condición de acercamiento a Dios, mismo para los que no creen. En este sentido, vemos como se acercan los campos filosófico y teológico en Justino.
  12. Por más que la sabiduría sea buena y útil en la vida, al final no es ella quien salva, sino Dios. La salvación proviene únicamente de Él, y se realiza por medio de Jesucristo. Esto no significa que la riqueza o la sabiduría carezcan de valor –sirven en la vida humana–, pero en lo que respecta a la salvación, solo Dios es quien salva. Justino dice: “Dizer que “tu és o meu Deus, não te afastes de mim” é, ao mesmo tempo, algo de quem nos deseja ensinar que todos nós devemos colocar a nossa confiança no Deus que fez todas as coisas e somente nele procurar salvação e socorro, e não pensar, como o comum dos homens, que podemos nos salvar por nossa descendência, riqueza, força ou sabedoria. Isso é o que vós fizestes sempre, certa vez fabricando para vós um bezerro de ouro e sempre vos mostrando ingratos e assassinos dos justos, e ao mesmo tempo, vos orgulhando de vossa descendência”. (Dial. 102, 6).
  13. En este sentido, es notable la diferencia de Justino a otros apologistas, como su propio discípulo, que rechazaba completamente la filosofía. Para Justino, existía una sabiduría presente en la filosofía, y que podría servir para la teología cristiana. Véase: Sikora, J. (1963, p. 245).
  14. Justino observa que la conducta de los cristianos es moralmente ejemplar, y por eso, deberia ser “preservada”, o mejor, “respetada: “Χριστιανοὶ γὰρ εἶναι κατηγορούμεθα τὸ δὲ χρηστὸν μισεῖσθαι οὐ δίκαιον. καὶ πάλιν, ἐὰν μὲν τις τῶν κατηγορουμένων ἐξάρνος γένηται, τῇ φωνῇ μὴ εἶναι φήσας, ἀφίετε αὐτόν,ὡς μηδὲν ἐλέγχειν ἔχοντες ἁμαρτάνοντα· ἐὰν δέ τις ὁμολογήσῃ εἶναι, διὰ τὴν ὁμολογίαν κολάζετε, δεον και τον τοῦ ὁμολογοῦντος βίον καὶ τοῦ ἀρνουμένου, οπως δια των πράξεων ὁποῖος ἐστὶν ἕκαστος αἰνεῖται”. (Ι Αpol., 4, 5-6). En este sentido, es interesante observar el elogio de San Jerónimo a Justino, por su autenticidad mientras filósofo y cristiano: Esnaola, M. (2009, p. 108).
  15. Vease: (Dial., 123, 4): “Parecevos bom esse louvor de Deus e conveniente esse testemunho para servos de Deus? Por mais que o ouçais, não tendes vergonha e não estremeceis diante das ameaças de Deus, porque sois um povo ignorante e duro de coração. “Por isso, eis que continuarei transportando esse, diz o Senhor. Eu os transportarei, destruirei a sabedoria de seus sábios e esconderei a prudência de seus prudentes”. E isso com razão, pois não sois sábios, nem prudentes, mas espertos e astutos. Se sois sábios, o sois apenas para praticar o mal, mas sois impotentes para conhecer o desígnio oculto de Deus e a aliança fiel do Senhor ou encontrar os caminhos eternos. 5Portanto, diz a Escritura: “Levantarei contra Israel e contra Judá uma descendência de homens e uma descendência de feras”. E por meio de Isaías, assim fala sobre o outro Israel: “Naquele dia, haverá um terceiro Israel entre os assírios e os egípcios, abençoado na terra que o Senhor dos exércitos abençoou, dizendo: Bendito será o meu povo que está no Egito e aquele que está entre os assírios, e a minha herança é Israel”
  16. Véase: Ubiña, J. F. (2004, p. 122-124); Renderos, M., (2016, p. 2-3, 7-17).
  17. “καὶ Σίβυλλα δὲ καὶ Ὑστάσπης γένεσθαι τῶν φθαρτῶν ἀνάλωσιν σια πυρὸς εφασαν. οἱ λεγόμενοι δὲ Στωϊκοὶ φιλόσοφοι καὶ αὐτὸν τὸν θεὸν εἰς πῦρ ἀναλύεσθαι δογματίζουσι, καὶ αὐ παλιν κατὰ μεταβολὴν τον κοσμον γενέσθαι λέγουσιν. ἡμεῖς δὲ κρείττον τι τῶν μεταβαλλομένων νοοῦμεν τὸν πάντων ποιητὴν θεόν. εἰ οὖν καὶ ὁμοίως τινὰ τοῖς παρ’ ὑμῖν τιμωμένοις ποιηταῖς καὶ φιλοσόφοις λέγομεν,ἔνια δὲ καὶ μειζόνως καὶ θείως, καὶ μόνοι μετ’ ἀποδείξεως, τί παρά πάντας ἀδίκως μισούμεθα;”
  18. Justino ofrece muchos ejemplos de esto, como, por ejemplo, que las historias mitológicas son memorizadas por los jóvenes (I Apol., 50, 1); que había monumento a una dignidad samaritana, que era venerada incluso por pueblos extranjeros (I Apol., 26, 1-3) y, en la antigüedad, las mitologías eran parte de la vida incluso de filósofos clásicos (II Apol., 10, 4-5).
  19. Véase: I Apol., 4, 1: “ὀνόματος μὲν οὖν προσωνυμίᾳ οὔτε ἀγαθὸν οὔτε κακόν κρίνεται ἄνευ τῶν ποπιπτούσων τῷ ὀνόματι πράξεων· ἐπεὶ οσον γε ἐκ τοῦ κατηγορουμένου ἡμῶν ὀνόματος χρηστότατοι ὑπάρχομεν.” Desde la razón y desde la sabiduría, se concluye la mejor forma de vivir entre personas diferentes.
  20. Dial., 2 – La filosofía es una sabiduría, que busca conocimiento y desarrolla conocimiento que sirve para la vida, pero su función principal es llegar hacia Dios. Es un conocimiento que hace llegar a Dios. O por lo menos debería acercar a uno de Dios.
  21. “— Sei muito bem que, como diz a palavra de Deus, essa grande sabedoria do Criador do universo e Deus onipotente está oculta para vós. É por isso que, por compaixão de vós, coloco todas as minhas forças para que compreendais esses nossos paradoxos. Assim ao menos eu serei inocente no dia do julgamento. Escutai agora palavras que vos parecem ainda mais paradoxais. Não vos alvoroceis, mas, reanimados, continuai ouvindo-as e examinando-as, e desprezai a tradição de vossos mestres, pois o espírito profético os acusa de incapacidade para compreender os ensinamentos de Deus e de estarem voltados apenas para suas próprias doutrinas” (Dial., 38, 2).
  22. “οὐκ ὀρθῶς μέν οὖν οὐδὲ τοῦτο πράττεται· καὶ γὰρ τοι φιλοσοφίας ὀνόμα καὶ σχήμα ἐπιγράφονται τινὲς οἱ οὐδεν ἀξιον τῆς ὑποσχέσεως πράττουσι. γινώσκετε δ`ὅτι καὶ οἱ τὰ ἐναντία δοξάσαντες καὶ δογματίσαντες τῶν παλαιῶν τῷ ἑνὶ ὀνόματι προσαγορεύονται φιλόσοφοι”
  23. Por ejemplo, el Nuevo Testamento, que todavía no era definido en tiempo de Justino, prácticamente no dice nada sobre el problema de las ramificaciones del cristianismo. Para solucionar este problema, Justino recurre a una interpretación de los libros veterotestamentarios y de los Evangelios. Así, se nota que, mismo cuando no hay acuerdo dentro de la propia religión cristiana, la Biblia y el Cristo-Σφία son el punto de acuerdo. Véase: (I Apol., 26, 6-8). En este sentido, David Castrillejo observa, en la cita referida, la utilización de la filosofía para explicar/ fundamentar la idea de la Providencia.
  24. Véase (Dial., 35, 7).
  25. I (Apol., 2, 1) “τοὺς κατ’ ἀλήθειαν εὐσεβεῖς καὶ φιλοσόφους μόνον τἀληθες τιμᾶν καὶ στέργειν ὁ λόγος ὑπαγορεύει, παραιτουμένους δόξαις παλαιῶν ἐξακολουθεῖν, ἂν φαῦλαι ὦσιν· οὐ γὰρ μόνον μὴ ἐπέσθαι τοῖς ἀδίκως πράξασιν ἢ δογματίζουσιν ὁ σώφρων λόγος ὑπαγορεύει, ἀλλ`ἐκ παντὸς τρόπου καὶ πρὸ τῆς ἑαυτοῦ ψυχῆς τὸν φιλαλήθη, κἂν θάνατος ἀπειλῇται, τὰ δίκαια λέγειν τε καὶ πράττειν αἱρεῖσθαι δεῖ.”

Referencias bibliográficas

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